A la hora de comprar un buen par de zapatos solemos fijarnos en el diseño, el color o el material exterior. Pero hay un detalle fundamental que muchas veces pasa desapercibido: el forro interior.
El tipo de forro no solo influye en la durabilidad del calzado, sino también en la comodidad y transpirabilidad de cada paso.
En este artículo te contamos las diferencias entre un forro sintético, un forro de cuero vacuno y un forro de cabra, para que puedas elegir el zapato perfecto según tus necesidades.
🔹 Forro sintético
El forro sintético es el más común en el calzado de producción masiva.
-
Ventajas: económico, gran variedad de colores y texturas, fácil de limpiar.
-
Desventajas: no transpira correctamente, genera calor y humedad en el pie. Tiende a descascararse con el uso y reduce la vida útil del zapato.
👉 Recomendado solo si buscás moda accesible y de uso ocasional, pero no si priorizás confort y durabilidad.
🔹 Forro de cuero vacuno
El cuero vacuno es el clásico de la zapatería artesanal.
-
Ventajas: resistente, firme y duradero. Absorbe la transpiración, regula la temperatura y evita malos olores. Con el tiempo se amolda al pie, aumentando la comodidad.
-
Desventajas: al ser más grueso puede sentirse rígido al principio, aunque se adapta con el uso.
👉 Ideal para quienes buscan un calzado robusto, noble y de larga vida.
🔹 Forro de cabra
El cuero de cabra es considerado un material premium dentro de la marroquinería.
-
Ventajas: más suave y flexible que el vacuno. Su textura fina ofrece un contacto delicado con la piel y un confort inmediato. Excelente transpiración y ligereza.
-
Desventajas: al ser más fino que el vacuno, requiere mayor cuidado frente a la fricción intensa.
👉 Perfecto para quienes valoran comodidad, suavidad y lujo en cada paso.
✅ ¿Cuál elegir?
-
Sintético: económico, pero menos durable y transpirable.
-
Vacuno: resistente y clásico, perfecto para uso intensivo.
-
Cabra: suave, liviano y premium, pensado para máxima comodidad.
En Pontevedra Zapatos elegimos forros de cuero natural porque creemos que un buen zapato no solo tiene que verse bien, sino también acompañar tus pasos con confort y calidad cada día.